06 d’abril, 2007

¡¡¡Primera visita!!!



Aquí tenéis a Eugenia en la Cume do Galiñeiro el jueves día 5 de abril. La verdad es que la foto me encanta. Tiene un cierto aire de glamour que no suele asociarse ni con este tipo de vestuario ni con este entorno pero que precisamente por eso me gusta.


Como esta entrada está dedicada a la primera visita que hemos tenido en nuestra residencia temporal en Vigo, la escribo en castellano:
Jacinto, Eugenia e Indi nos han obsequiado con su presencia durante jueves y viernes santo. La verdad es que el mejor sitio que podían escoger para escaparse estos dos días -teniendo en cuenta las condiciones metereológicas que se están dando por toda la Península Ibérica-, era Galicia. El sol y unas temperaturas más que agradables nos han acompañado todo el tiempo en nuestras excursiones por los alrededores de Vigo.
Pero no todo ha sido andar.

Ha habido muuuuuucha conversación, puesto que con Jacinto lo contrario es más bien imposible. Y buena comida de la que, por desgracia, no podemos dejar constancia gráfica porque al final no hicimos las fotos de rigor. De todos modos, el jueves salimos a cenar unas raciones en el Casco Vello de Vigo y el viernes comimos muy correctamente en un restaurante que nos pillaba de camino en nuestra caminata por el parque forestal de O Vixiador.
A continuación, os colgamos algunas fotos para que os hagáis una idea aproximada de estos dos días de actividad relajada y en tan buena compañía.


El jueves salimos tarde a caminar, ya que Jacinto, Eugenia e Indi llegaron hacia las 12 del mediodía directamente desde Salamanca. Hicimos la subida al Galiñeiro por ser una buena atalaya sobre la ría de Vigo.


En la siguiente foto están los dos chicarrones, Jacinto y Adrián, amiguetes de toda la vida, en la Cume do Galiñeiro. Y, a continuación, Eugenia y Ester en el mismo punto, pero más a babor... ;-P





En la siguiente foto, el más peludo del grupo (Indi) en plena sesión fotográfica... Y más imágenes de nuestra plácida excursión.







Llegamos al bello molino cubierto de musgo que aquí denominan Muiño do Maquías. Jacinto se sorprende al ver que todavía siguen allí las piedras del molino. Comenta algo así como que en Salamanca ya se las habría llevado alguien para hacerse con ellas una mesa rústica... Indi aprovecha la pausa turística para beber en el río y descansar sus maltrechas caderas.



Finalmente llegamos al lago de Zamáns, donde nos servimos de la altura a la que se encuentra la cerca para hacer una foto de grupo para la que incluso Indi mira a la cámara...

Ya de vuelta a casa, el chef Adrián nos prepara unos espaguetis integrales a la carbonara que están para chuparse los dedos. Y de postres: fresas con muuuuuucha nata para los más golosos.


Y cómo no... tras la comidita... siestecita...

A la mañana siguiente desayunamos con calma (madalenas integrales caseras incluidas) y salimos hacia el parque de O Vixiador para disfrutar de otra caminata que incluirá un alto en el camino para comer. El día se levanta todavía más estupendo que ayer. Ni una sola nube surca el cielo, que hoy tiene un acertado color azul primavera, y el vientecillo sopla más cálido que el día anterior.


El recorrido de hoy es más sube y baja que el de Galiñeiro... En la foto siguiente le cuento a Eugenia la primera vez que Adrián y yo bajamos por este bosque de eucaliptos en bicicleta de montaña... Nada fácil debido a la pronunciada pendiente y a los profundos surcos que se abrieron a raíz de las abundantes lluvias de noviembre... Sin duda hoy es mucho más agradable porque además el suelo está inusualmente seco.



Llegamos al Castro dos Negros, una colinita que constituye un excelente miradoiro sobre la parte más interna de la ría de Vigo y el municipio conlindante de Redondela. Aprovechamos para sacar algunas fotos más, mientras Indi se adueña de la parca y estrecha sombra que le brinda el cruceiro de turno...



En este punto, y como en varios otros rincones en sombra del parque, hay unas cuantas mesas de piedra a modo de merendero... Jacinto se sorprende de que estén enteras y comenta algo acerca de que en Salamanca alguno se habría llevado ya la piedra para ponerla en su casa... (Y yo empiezo a preguntarme qué tipo de fijación tendrán los salmantinos con las mesas de piedra...)





Como Indi estaba tan guapetón, le sacamos una segunda foto con un enfoque mayor...


Los chicos se entretienen un rato con sus cámaras...


...y luego proseguimos nuestro camino hasta llegar al mesón Coto del Águila: empanada de zamburiñas, pulpo a feira, ensalada y arroz con chocos en su tinta; vino, agua y postres... la vuelta al coche se recorre en otra horita que nos ayuda a digerir la comida.







Pues eso fue todo: breve e intenso. Como Ester se olvidó de darle al botoncito de la máquina del pan para que nuestra visita se pudiera ir con un tierno y aromático recuerdo de nuestra casa viguesa, espero que pronto podamos reencontrarnos para subsanar semejante cagadiña...



Bueno chicos. Fue todo un placer. A ver si en septiembre montamos una entrada espectacular en este blog con las fotos y la crónica de nuestra aventura con Jacinto en los Alpes. ¡Hasta pronto!

1 comentari:

Gala ha dit...

Je je.... mi germanciño poniendose "morao" de fresiñas con naaaataaaa, hala, en plan foca total, intentando robarle el puesto a su hermana....

Muy chulas las fotos y ya veo que lo habeis pasado requete-bien (como suele ser habitual con los Sevilla, modestia a parte... je je).

Y tu, Ester, a ver si trabajamos un poquito y nos dejamos de blogs, eh?? así va el país, con la productividad por los suelos!! ;-)